Las personas que padecen la enfermedad de Alzheimer que tienen la cabeza grande parecen tener mejores habilidades de pensamiento y memoria en comparación con los que tienen alzhéimer pero la cabeza más pequeña, según muestra una investigación.
En el estudio, que aparece en la edición del 13 de julio de Neurology, los investigadores analizaron a pacientes de alzhéimer con niveles similares de pérdida de células cerebrales a causa de la enfermedad.
El tamaño de la cabeza es una forma de medir el crecimiento del cerebro y la reserva cerebral, dice el investigador del estudio, el doctor Robert Perneczky de la Universidad Técnica de Munich en Alemania. Si bien el desarrollo del cerebro está determinado, en parte, por la genética, el tamaño también se ve influenciado por la nutrición, las infecciones e inflamaciones del sistema nervioso central y las lesiones cerebrales.
"Estos resultados añaden peso a la teoría de la reserva cerebral o la capacidad individual de soportar cambios en el cerebro ", dice Perneczky en un comunicado de prensa. "Nuestros hallazgos subrayan la importancia del desarrollo óptimo del cerebro en una etapa temprana de la vida, ya que el cerebro alcanza el 93 por ciento de su tamaño final a los seis años”.
Por lo tanto, apunta, “mejorar las condiciones de vida prenatal y temprana podría aumentar significativamente la reserva cerebral, lo que a su vez podría tener un impacto en el riesgo de desarrollar enfermedad de Alzheimer o en la gravedad de los síntomas de la enfermedad".
El alzhéimer y el tamaño de la cabeza
Perneczky y colegas estudiaron a 270 personas con alzhéimer, con una media de edad de 75 años, a los que hicieron pruebas de habilidades cognitivas y de memoria, además midieron la circunferencia de la cabeza de cada paciente.
Realizaron escáneres por IRM de los cerebros de los pacientes para determinar la cantidad de pérdida celular.
Tener la cabeza grande se relacionó con un mayor rendimiento en pruebas de memoria y pensamiento, aún cuando se determinó que todos tenían un grado similar de pérdida de células cerebrales, señalan los investigadores.
Por cada uno por ciento de pérdida de células cerebrales, un centímetro adicional de tamaño de la cabeza se relacionó con un rendimiento 6 por ciento mayor en las pruebas de memoria, señalan los investigadores.
Este hallazgo apoya la idea de que el tamaño de la circunferencia de la cabeza y, presumiblemente, del cerebro "ofrece protección contra los síntomas de alzhéimer a través de una mayor reserva cerebral", escriben los investigadores.
Fuente: En Alianza con WebMD