El síndrome de Lambert-Eaton (SLE) es un raro trastorno en el cual la comunicación defectuosa entre los nervios y los músculos lleva a que se presente debilidad muscular.
El SLE es un trastorno autoinmunitario. Esto quiere decir que su sistema inmunitario ataca por error a células y tejidos sanos en el cuerpo. Con el SLE, los anticuerpos producidos por el sistema inmunitario atacan las neuronas. Esto las hace incapaces de liberar suficiente cantidad de un químico llamado acetilcolina. Este químico transmite impulsos entre los nervios y los músculos. El resultado es la debilidad muscular.
El SLE puede ocurrir con cánceres como el cáncer pulmonar de células pequeñas o trastornos autoinmunitarios, como el vitiligo, el cual lleva a una pérdida del pigmento de la piel.
La debilidad o pérdida del movimiento puede ser más o menos grave, incluyendo:
Generalmente se presentan síntomas relacionados con otras partes del sistema nervioso e incluyen:
El proveedor de atención médica realizará un examen físico y hará preguntas acerca de los síntomas. El examen puede mostrar:
Los exámenes para ayudar a diagnosticar y confirmar el SLE pueden incluir:
Los objetivos principales del tratamiento son:
El intercambio de plasma o plasmaféresis es un tratamiento que ayuda a eliminar del cuerpo las proteínas dañinas (anticuerpos) que están interfiriendo con la función neurológica. Consiste en extraer plasma sanguíneo que contiene anticuerpos. Luego otras proteínas (como la albúmina) o el plasma donado son infundidos en el cuerpo.
Otro procedimiento implica el uso de inmunoglobina intravenosa para infundir una gran cantidad de anticuerpos útiles directamente en el torrente sanguíneo.
Los medicamentos que también se pueden probar incluyen:
Los síntomas del SLE pueden mejorar tratando la enfermedad subyacente, inhibiendo el sistema inmunitario o extrayendo los anticuerpos. Sin embargo, no todas las personas responden bien al tratamiento.
Las complicaciones de SLE pueden incluir: