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Trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva

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El trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva (TPOC) es una afección mental en la cual una persona está preocupada por:

  • Las reglas
  • El orden
  • El control

El trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva (TPOC) tiende a darse en familias, así que los genes pueden estar involucrados. La niñez y el medio ambiente de la persona también pueden ser factores relacionados.

Esta enfermedad puede afectar tanto a hombres como a mujeres. Se presenta con más frecuencia en los hombres.

TPOC tiene algunos de los mismos síntomas del trastorno obsesivo-compulsivo (TOC). Las personas con trastorno obsesivo-compulsivo tienen pensamientos indeseables, mientras que las personas con trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva creen que sus pensamientos son correctos. Además, el trastorno obsesivo-compulsivo a menudo comienza en la niñez, mientras que el trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva por lo regular comienza en los años de adolescencia o poco después de cumplir los 20 años.

Las personas que tienen tanto el TPOC como el TOC tienden a ser altamente exitosos y experimentan un sentido de urgencia respecto a sus acciones. Pueden llegar a estar muy molestos si otras personas interfieren con sus rutinas rígidas, pero tal vez no sean capaces de expresar su ira directamente. Las personas con el trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva experimentan sentimientos que ellas consideran más apropiados, como la ansiedad o la frustración.

Una persona con el TPOC tiene síntomas de perfeccionismo que generalmente comienzan a principios de la edad adulta. Dicho perfeccionismo puede interferir con la capacidad de la persona para completar tareas, debido a que sus estándares son muy rígidos. Ellas se pueden aislar emocionalmente cuando no son capaces de controlar una situación. Esto puede interferir con su capacidad para resolver problemas y formar relaciones interpersonales estrechas.

Otros signos del TPOC son, entre otros:

  • Excesiva devoción por el trabajo
  • Incapacidad para deshacerse de cosas, incluso si el objeto carece de valor
  • Inflexibilidad
  • Falta de generosidad
  • Negativa a permitir que otras personas hagan las cosas
  • Falta de deseo por mostrar afecto
  • Preocupación por detalles, reglas y listas

El TPOC se diagnostica con base en la valoración psicológica. El proveedor de atención médica evaluará los antecedentes y la gravedad de los síntomas.

Los medicamentos pueden ayudar a reducir la ansiedad y la depresión a raíz de este trastorno. Se piensa que la psicoterapia es el tratamiento más efectivo para esta afección. En algunos casos, los medicamentos en combinación con psicoterapia pueden ser más efectivos que cualquier tratamiento por separado.

El pronóstico para el TPOC tiende a ser mejor que el de otros trastornos de la personalidad. La rigidez y el control del TPOC pueden prevenir muchas de las complicaciones, como el consumo de sustancias, que son comunes en otros trastornos de la personalidad.

El aislamiento social y la dificultad para manejar la ira que son comunes con el TPOC pueden llevar a depresión y ansiedad posteriormente en la vida.

Las complicaciones pueden incluir:

  • Ansiedad
  • Depresión
  • Dificultad para avanzar en situaciones profesionales
  • Dificultad en las relaciones interpersonales
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