La ecocardiografía fetal, también conocida como ecocardiograma fetal, se usa para crear una imagen del corazón del feto durante la gestación, mediante el empleo de ondas sonoras (el mismo principio de la ecografía prenatal habitual).
Un estudio sugiere que los antibióticos pueden incrementar el riesgo de desarrollar el cáncer de seno, pero los investigadores dijeron que las mujeres no deben suspender el consumo de esos medicamentos debido a los nuevos datos.
Una iniciativa para crear conciencia acerca de la vulnerabilidad de las mujeres ante la epidemia del SIDA fue dada a conocer en Londres. Se trata de la "Coalición global de mujeres y SIDA", una organización que agrupa a activistas y a las agencias de la ONU para los derechos humanos y la lucha contra el SIDA.
Con una muestra de sangre se podría determinar el grado de riesgo que tiene una mujer de experimentar un aborto no provocado. Un equipo de investigadores de Australia determinó que, semanas antes de perder al bebé, las mujeres que examinaron registraron bajos niveles de una proteína conocida como MIC 1.
Científicos británicos dijeron haber detectado substancias químicas presentes en desodorantes para axilas en los tumores de pacientes con cáncer de mama. Investigadores de la Universidad de Reading descubrieron restos de substancias químicas llamadas parabenos en muestras de tejidos, lo que demostraría que los conservantes pueden acumularse dentro del cuerpo, aunque no se ha probado una relación directa con el cáncer de mama.
En poco tiempo más, las mujeres que padecen cáncer de pecho dispondrán de una nueva prueba genética que les permitirá tomar una de las decisiones más importantes: si se someten o no al rigor de la quimioterapia. Genomic Health Inc., una empresa de biotecnología con sede en Silicon Valley, dijo que identificó casi dos docenas de genes que juntos pueden predecir con un alto grado de certeza las posibilidades de que se repitan los tumores en las mujeres que comenzaron a tratar el cáncer de pecho en sus primeras etapas.