En los últimos años, el interés por los tratamientos naturales ha aumentado de forma significativa, destacándose el aceite de oliva como uno de los más relevantes. Este alimento esencial de la dieta mediterránea ha sido ampliamente investigado por sus posibles beneficios en el manejo de enfermedades inflamatorias, como la artritis.
Este tipo de grasas son peligrosas, pues implican un factor de riesgo para desarrollar diversas enfermedades, entre ellas varios tipos de cáncer. Por eso aquí te damos algunos tips para reemplazarla y tener una dieta más saludable y con buen sabor.
El agua es una combinación de hidrógeno y oxígeno y es la base de los líquidos corporales. El agua constituye más de las dos terceras partes del peso corporal y, sin ella, los seres humanos morirían en pocos días. Todas las células y funciones orgánicas dependen del agua para su funcionamiento. Ésta sirve como lubricante y es la base para la saliva y los líquidos que rodean las articulaciones.
Consumir alimentos sanos no significa renunciar al sabor. Puede elegir y preparar alimentos con bajo contenido graso que deleitarán a su familia. Para ello, simplemente lea las siguientes sugerencias.
Comer bien y realizar actividad física regularmente son importantes para el bienestar de su hijo. Si usted anima a su hijo a comer una variedad de frutas, vegetales y comidas de granos integrales, y a hacer ejercicio regularmente, le ayudará a desarrollar buenos hábitos que puede seguir durante toda su vida.
Seguir una alimentación nutritiva y bien equilibrada es una de las maneras más sencillas y eficaces de reducir el riesgo de sufrir enfermedades del corazón, cáncer y otras alteraciones de la salud. La buena nutrición consiste en comer una variedad de alimentos, limitar el consumo de ciertos alimentos y bebidas y controlar la cantidad de alimentos y calorías que se ingieren. Una alimentación equilibrada ayuda a reducir el riesgo cardiovascular porque reduce tanto el colesterol y la presión arterial como el peso.